Anticristo: Los Protozoos
La Columna del Anticristo
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Los Protozoos
Por el Anticristo (diciembre 2009)
Podría seguir y seguir hablando de Himalaya y el profesionalismo implícito que impera hoy en día para el tema del alto rendimiento.
Comentar de las taras que existen en la sociedad misma y que afligen a todos los deportes por igual. De lo lento que se dan los cambios, tanto así que parece que nunca avanzamos cuando nos comparamos con otros países. De lo bajo que es el debate entre periodistas, dirigentes y practicantes. De cómo, usando reglas, órdenes y poder, los mediocres siguen ganándole y poniéndole el pie encima a los que quieren surgir.
Bueno, del abanico que tengo, ahora opto por tocar el tema de la negación del interés propio en el montañismo.
Acerca de la Verdadera Generosidad
Para partir, tiro a la parrilla al toque la polémica noción que todo lo que los seres humanos desean hacer, ¡todo!, es para obtener satisfacción propia. Dar una propina, participar en una acción social, tener hijos, pegarle un puñetazo al vecino, todas ellas son expresiones que realizamos con el fin de obtener satisfacción personal.
Esta claro que hacer el bien, por ejemplo, clases de reforzamiento a sectores en riesgo social los sábados por la tarde, pasa por un acto desinteresado, pero ¿lo es en realidad? Quizás no, al menos no como punto de partida, pues participamos sólo porque nos hace sentir bien, que de lo contrario no lo haríamos.
¿Tener un hijo? La misma cosa. La mujeres no lo hacen por un gratuito deseo genérico de contribuir a la sociedad. No señor. Si lo llevan a cabo es nada más porque “algo” las impele, obliga, presiona y machaca para ser madre. El llamado instinto materno, el cual, si bien en los más recientes ejemplares hembras en nuestra sociedad hoy en día está bastante minimizado, sigue siendo una fuerza fundamental en la vida.
Sigo con más contraejemplos. ¿Una madre mirando a su hijo y diciéndole cuchi-cuchi-cú, demostrando el más puro amor que quizás podamos dar? Ídem. Lo hace porque quiere, porque le gusta, porque brindar amor y desinterés a su hijo le da alegría de vivir.
Busquen cualquier situación, cualquiera, y de una u otra forma siempre arribaremos, tarde o temprano, a que la persona en cuestión, no importando cuán generosa, desinteresada o encomiable acción esté realizando, lo hace sólo porque le hace sentir bien. Y los únicos casos que no parecen calzar en realidad no hacen más que reforzar la regla: personas que han cometido un error (y terminan haciendo algo que odian) o gente a la cual se le obliga a hacer cosas que no quieren hacer (con igual resultado).
Esta forma de ver los actos humanos no significa que seamos egoístas o que no haya espacio para la generosidad, el amor y las treinta y cuatro mil otras hermosas cualidades que nuestra especie ha demostrado poseer. ¡No! Que todo lo hagamos partiendo de un punto de interés propio no niega y no anula una posterior lectura que hable bien de nuestros actos; es tan sólo que da más comprensión acerca de qué realmente entendemos por desinterés.
Perspectiva que se ha de tener ahora, cuando quiero discutir la falacia de creer y/o argumentar que algunas expediciones de montañismo al Himalaya se realizarán por el bien de Chile.
Cuidado con los Emblemas Patrios
Yo puedo aceptar muchas cosas en la vida, pero algo que me hace rechinar los dientes y me hincha la vena aorta es cuando se esgrimen argumentos imbéciles. Aquellos que llevan el debate por líneas tan bizarras que me hacen dudar seriamente en si el Hombre es realmente una especie inteligente. Y decir que hay actividades que se llevan a cabo por el interés patrio es algo que se aproxima peligrosamente a mi personal punto de ebullición, argumento que para mi desgraciada vida se utiliza más que hueso de perro pobre (no sabiendo qué es lo que me molesta más; si su falsedad intrínseca o el hecho que la gente se la trague entera sin pensar).
Qué los deportistas digan que lo hacen por el país es una mentira porque, tal como expliqué al principio, todo lo que hacemos parte del interés propio. Ese es el motor, la raíz y razón primera. Sí concedo que muchos montañistas son verdaderos patriotas, pero eso viene única y exclusivamente porque en nuestra alma esta actitud nos hace sentir bien (ergo, interés propio). Y que después esta situación nos permita ir en la misma dirección de lo que llamamos el bien común, bueno, ¡genial! Pero no me vengan a decir que eso implica que sea un “desinteresado” acto de patriotismo. Si somos “patriotas” es sólo porque está en nuestro interés serlo.
No lo olviden. Cada vez que vean sus fotografías en los diarios o la televisión antes de partir a Himalaya, piensen que ellos están yendo primero y antes que nada porque quieren ir. Porque tienen válidas aspiraciones deportivas, porque es el sueño de su vida, porque desean obtener fama, dinero y mujeres o fuese por la razón que fuese. Si están ahí no es en contra de su voluntad.
Luego de lo cual, ya nos parecerá derechamente equivocado cuando comiencen a pasarse de la raya, al actuar como si sólo ellos tuvieran la bendición moral y el derecho divino de ser patriotas, en desmedro de otros montañistas a quienes tildan explícita o implícitamente de “egoístas” sólo porque éstos están involucrados en esfuerzos más notorios. Proyectos en los cuales normalmente son más evidente las motivaciones primeras y donde no es posible ser tan “explícito” con respecto al amor por nuestro país.
En Este Rincón...
Pónganse en el siguiente hipotético caso. En un año cualquiera tenemos dos expediciones a Himalaya: la primera compuesta por 7 chilenos al Dhaulagiri denominada “Por Chile”; la otra, el Chupete Suazo en solitario al K2 por la Magic Line, llamada “Y Sin Caspa”.
Como el dinero y la atención de la prensa es finita, es inevitable que ambos proyectos comiencen a competir entre ellos por ganar espacios. Eso significa toparse en las oficinas de la Federación de Andinismo, en el escritorio del director de Chiledeportes, en las asambleas de la ASAE... Y, como hay mucho en juego, es inevitable que pronto el debate se degrade y surja la muletilla clásica: la expedición “Por Chile” debe ser apoyada porque es por el bien común, a diferencia de la del Chupete que es egoísta.
Que los miembros de una expedición usen todos los argumentos que encuentren para defender sus puntos de vista, aunque estén equivocados, es una cosa. Que el resto de la gente se los compre, especialmente los dirigentes, uf, eso sí que es grave.
Quizás ocurre en Chile por el consabido fenómeno de ser “chaqueteros” (que estando sentados en el salón de clases siempre tratamos de tirar de la chaqueta al que se para y destaca), o talvez en todo el mundo sea así. No lo sé y, por último, no me importa. Pero que ocurre aquí y frena nuestro desarrollo como nación, sí, ocurre.
Y me da rabia, pues cualquier persona con 5 dedos de frente entenderá desde un principio que no por el hecho que una expedición tenga más integrantes y no porque ellos se autodenominan, usen y usurpen los motivos patrios, eso los hace desinteresados patriotas y, por exclusión los únicos que vienen a salvar la política deportiva nacional. No por el sólo hecho que la expedición “Y Sin Caspa” esté compuesta por una sola persona, eso significa ipso-facto que su esfuerzo sea egoísta o que no contribuya.
O sea, y disculpen el énfasis, descalificar el esfuerzo del Chupete porque es algo “personalista” es un argumento estúpido toda vez que es lo mismo para los miembros de “Por Chile”, quienes también tienen ambiciones que, en ocasiones, incluso se alejan bastante de lo que tiene que ver con nuestro país.
Los Verdaderos Patriotas
No es un misterio que los argumentos de grupos como los de “Por Chile” están marcados quiérase o no por la envidia, pues ellos saben en el fondo de su corazón que no tienen los cojones o el talento para hacer algo como lo que desea el Chupete. En suma, él es todo aquello que ellos no son, y la única forma que tienen para poder aspirar a objetivos cómo los intentan es usando a un grupo que los oculte y desde donde pueden criticar anónimamente.
Lo irónico del asunto y así como para ir rematando la historia, es que normalmente las mejores actividades vienen dadas por gente que calza más con el perfil del Chupete y no estos usuarios-de-grupo-frecuentes Y, vuelvo a la misma muletilla utilizada del mes anterior, si Chile desea mejorar el desarrollo de su montañismo, por ejemplo para terminar los cacareados 14 ochomiles y luego apurarse para empezar a verle la cola al resto de Sudamérica... necesitamos al Chupete Suazo.
Y a todos quienes como él han demostrado que se la pueden, que han llevado realmente por el mundo nuestros emblemas patrios sin decirle nada a nadie y que probablemente aman a Chile mucho más que cualquiera de esos otros protozoos de charco pobre.