Anticristo: Temporada Baja 2008: Dulce
La Columna del Anticristo
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Temporada Baja 2008: Dulce
Por el Anticristo (diciembre 2008)
Segunda parte, y final, con el recuento de las principales incidencias ocurridas en la comunidad de montañistas nacionales, entre abril y septiembre del 2008.
Enfocados en la parte agradable del asunto, los intentos y escaladas que trataron de colocar el listón un poco más arriba, he de admitir que, a diferencia de otras temporadas, esta fue algo floja. Por varias razones, entre las cuales no se puede omitir el hecho que el nivel de las actividades en los últimos años se había disparado mucho (y no siempre puede ser así) y, segundo, algo también a considerar, la sistemática ineptitud de la Federación de Andinismo que dejó tontamente sin entregar dinero, ¡ya asignado por Chiledeportes!, a dos expediciones a Himalaya.
Menos palabras, más acción y comencemos.
Extremo Austral
En el Campo de Hielo Sur sólo se vio una actividad relevante. El primer ascenso del volcán Reclus, localizado en la zona del glaciar Amalia, realizado por Camilo Rada y la argentina Natalia Martínez.
La información disponible de esta cumbre es tan escasa que incluso no están claras las erupciones que ha tenido. Es más, sólo después que fue reconocido como volcán (en 1987), se comenzó a revisar la historia del lugar para intentar ver cuándo pudo haber tenido actividad (la última de los cuales pudo haber sido en 1907).
Sin embargo, utilizando imágenes satelitales, Rada y Francisco Delgado encontraron huellas de lo que podría haber sido una posible pequeña erupción entre enero y febrero de 2005. Dispuesto el primero a dilucidar en terreno lo ocurrido, organizó un viaje a este volcán utilizando el crucero Skorpios III como medio de transporte.
Acompañado de Natalia Martínez, partieron de Puerto Natales el 12 de abril, desembarcando el 14 en la ribera sur del fiordo Amalia. Los siguientes días, siempre salpicados por las bondades del clima patagónico, los emplearon en reconocer el terreno y ver la posible ruta de ascenso. El sábado 19 hicieron un primer intento (abortado por mal tiempo), el jueves 24 subieron un cerro secundario (bautizándolo Mimí) y el sábado 26, el último día de la expedición, realizaron el ascenso propiamente tal. La altitud obtenida fue de 1.425 m. y, después de eso, regresarían sin mayores incidencias.
Con respecto a los antecedentes de actividad eruptiva, durante los días que estuvieron moviéndose por el área recogieron muestras de cenizas y rocas que están en el proceso de ser analizadas para determinar lo ocurrido.
Extremo Andino
En la zona central, sólo brilló la incursión invernal de los chilenos Elías Lira y Sven Gleisner al glaciar Olivares.
Estos muchachos partieron el 11 de julio desde La Parva. Tras varios días de porteos llegaron hasta la confluencia de los ríos Olivares y Cepo. Sin poder usar siempre esquís y trineos (debido a sectores sin nieve), les tomó 4 días adicionales llegar hasta los pies de la Loma Rabona, y luego todavía otros 4 más para poder habilitar un campamento en regla arriba de ella. Típicos afanes invernales.
Desde aquí se movieron, a veces con intensas nevadas y fuertes vientos, a la zona del cerro Bahamondes (24 de julio). El Cerro Anec lo subieron por el filo sureste (no encontraron el libro de cumbre) y el Bahamondes por la ladera noroeste, que sí tenía el librito en cuestión y que ratificaba que era su primer ascenso invernal (y el primero que se le hacía en 17 años).
Luego se dirigieron hacia el Portezuelo Barriga (4.500 m) y subieron los cerros Picarte (no subido desde hace 21 años), Asociación y Nevado de Olivares. Ninguno de ellos con ascensiones invernales.
La expedición terminaría el 31 de julio, cuando, tras 21 días de estar solos, llegaron a la mina Saladillo, donde gentilmente se les invitó a abandonar las instalaciones.
Extremo Raju
Llegado el período de vacaciones invernales, se produjo la clásica migración nacional hacia Perú, pero, dejando de lado los clásicos ascensos, no hubo mucho que comentar.
El intento de Sebastián Rosende, Nicolás Gutiérrez y José Edwards por liberar la ruta “Cruz del Sur” en la Esfinge (¿7c+?) sólo llegó hasta el largo 4, debido a que el tiempo no estaba todo lo bueno que necesitaban para poder resolver los pasos (a pesar de lo cual igual pudieron resolver el crux). Después de eso ocurriría el accidente de José Edwards (ya comentado antes) y sanseacabó.
Por otro lado, en julio, María Paz Ibarra, Manuela Méndez, Pepe Viralasu (España), Dante Alegría (Argentina) y Theo Riveiro (Brasil) realizaron un viaje a la cordillera Vilcanota, organizado por una marca de montaña, con la intención de explorar, escalar y sacar fotos de difusión. Así fue como Alegría, Méndez e Ibarra subieron un cerro de 5.700 m, que tenía algunas trepadas de roca y, luego, tras intentos varios por espolones algo más técnicos, subirían una pirámide de 5.000 metros en el sector de Colquecruz. En ambos casos, sin poder averiguar los nombres de dichas montañas.
Extremo Vertical
En California, EE.UU., Andrés Zegers logró realizar en mayo la liberación de la ruta Free Rider, en Yosemite, larga vía ubicada en el Capitán que cuenta con 37 largos, 6 de ellos cotados como 5.12 con un crux (el largo Huber) en torno al 5.12d/5.13a.
Hito que sólo salió después de cierto trabajo previo. Esto pues primero escaló el Free Blast (que son los primeros 10 largos de la ruta) junto a Stephan Eder (Austria) y Pedro Cifuentes (España) y luego repetiría hasta el largo Huber con Cifuentes.
Pero el esfuerzo final lo haría con el americano Luis Rivera. Primero rapelearon la ruta para trabajar los largos más duros y, además, dejar agua, comida, sacos de dormir y ropa en lugares estratégicos para así no tener que cargarlos desde abajo en su intento definitivo.
El 6 de junio fue el día escogido y partieron como con ají ustedes saben dónde. El primer vívac fue en el largo 21, con Zegers habiendo liderado, entre otras cosas, el Monster Offwidth. Al día siguiente escalaron 6 largos más, incluyendo el Teflon Corner (que le tomó 6 intentos) para llegar a The Block. En el tercer, y último día, vieron sucederse largos de 5.11c R, 5.12a (primer diedro, al segundo intento), 5.12b/c (segundo diedro, al primer intento), 5.12a R (travesía, al primer intento)... Y así. Hasta salir al domo somital y, con ello, lograr la liberación en equipo de Free Rider.
Algo que, como se subentiende del texto, ningún chileno había hecho antes.
Extrema Altitud
Sin hacer muchos aspavientos, un grupo de la Escuela de Alta Montaña del Ejército de Chile fue invitado a participar de una expedición al Lhotse (8.517 m) organizada por un grupo de militares españoles pertenecientes a la Escuela de Montaña de Jaca. Los chilenos en cuestión eran el Sargento Guillermo Collado, el Teniente Felipe Verdugo y el Cabo 1º Juan Gonzáles.
Los detalles de lo ocurrido son confusos, pero, así como para ir separando el mito de la realidad, puedo decir que ocurrió en mayo de este año (brillante) y que el ascenso se canceló principalmente porque uno de los españoles, el Cabo Francisco Borja, resultó herido en una pierna y un brazo debido a un alud de piedras que cayó mientras dormían en el cuarto y último campamento.
Borja recibió los primeros auxilios de parte de sus compañeros y fue evacuado, luego de lo cual el intento se dio por terminado.
Vale la pena recordar que a la fecha el único ascenso nacional en esta montaña corresponde a los 11 chilenos pertenecientes a la expedición comercial liderada por Rodrigo Jordán, quienes lo subieron entre el 11 y 12 de mayo del 2006.
Extremo Continente
En Europa fueron varios los movimientos de nacionales, con una temporada que tuvo bastante más mal tiempo de lo esperado.
Uno de los grupos estuvo constituido por José Miguel Potthoff, Matías Potthoff y Cristian Baumeister, quienes anduvieron escalando en España, Francia e Italia. Entre otras cosas, realizaron "El Diedro Más Turbón" (6a, 230m, Benasque), "Voie Contamine" (Aguille Du Midi, ED 6b A0 250m), el Mont Blanc (por "Los Tres Montes", en 5:45) y la Arista Zmutt al Matterhorn con un vívac (1.200m, D, IV-, III+ en mixto, 50°).
El otro fue Darío Arancibia y Claudio Aguilar, quienes también escalaron la Aguille Du Midi, pero por el espolón Frendo (1.100 metros, MD Vº 80º) y por la Rebuffat.
Y el Extremadamente Molido
Y para ir terminando, también sería bueno no olvidar las escaladas de Juan Henríquez en Canadá (La Pomme de Oro, la Beckey Chouinard, la Sunshine Crack en los Bugaboos, entre otras muchas cosas), el ascenso en el día al San José de Rodrigo Fica en 23:50 hrs. (cabrerío-cumbre-cabrerío y luego de eso se dedicó al surf), la nueva ruta de Darío Arancibia y Francisco Rojas en las placas de Lo Valdés (El Lado Oscuro, 600 m, 5.8, 12 largos), los viajes guiados por Ernesto Olivares al Carstenz y la dupla Eugenio Guzman-Misael Alvial al Denali, etc., etc., etc.
Premios
Antes que se aburran de leer cómo todos los otros escalan, menos tú, pasemos a los premios.
Brújula de Uranio por Mejor Expedición, para... la travesía invernal al Olivares. Ahí estaba, nadie tenía los cojones para ir, hasta que Elías Lira y Sven Gleisner asumieron el compromiso que significa meterse en invierno en los Andes. Bien por ellos, mal por todos los pajeros que se dedicaron sólo a escalar en las Chilcas y a esquiar en Portillo (como yo). Ah, sí, olvidaba comentar que esta expedición cumplía lo que había que cumplir (la PAPA, que hagan lo que dicen que van a hacer y aporte deportivo).
Jeringa de Plutonio por Mejor Ascenso Técnico, para... Andrés Zegers por su liberación (team-free) de la Free Rider. Normalmente no me gusta mucho destacar logros que se enfocan en demasía en la "liberación" de rutas, debido a lo complicado de comparar, a lo difícil de comprobar y lo hiper-específico de las definiciones que están utilizando (como equipo, sólo, con el segundo escalando, con el segundo jumareando, en el día, en varios días, pre-equipando, etc). Pero, independiente de ese rasgo mío (que si gustan llaman tontera), lo hecho por Zegers es evidentemente un aporte dado lugar, la dificultad y el tipo de ruta de la cual estamos hablando.
Ajo de Molibdeno por Mejor Deportista, para... nadie. Ningún tarado se lo mereció. Al igual que la Colchoneta de Tungsteno (por Mejor Iniciativa), puesto que ningún imbécil hizo nada que mereciera ser premiado.
Hmmm. Flojitos estos meses...